Los 154 sonetos se dividen en dos grandes grupos: los dedicados a un bello joven (1-126) y los dirigidos a la “dama oscura” (127-152). El 153 y el 154 son dos poemas convencionales al uso de la época en torno al dios Cupido.
A su vez cada uno de los bloques puede segmentarse en distintos subgrupos homogéneos temáticamente:
- Del 1 al 17 instan al joven a que encuentre pareja y tenga descendencia.
- En el 41 y 42 se sugiere que la amada del poeta ha seducido al joven durante la ausencia del primero.
- Del 78 al 86 describen como un autor rival (¿Marlowe? ¿Ben Jonson?) ha tentado al joven alejándole de Shakespeare.
- Del 87 al 90 transmiten la preocupación de que el joven se haya olvidado de él.
- Del 91 al 96 son escaparate de la reconciliación entre ambos.
- Del 100 al 103 el poeta lucha contra una “musa truhana”.
- Del 117 al 120 presentan disculpas por la inconstancia del poeta hacia su amado.
- El 126 concluye la serie de sonetos sobre el bello efebo.
- Del 127 al 152 relatan la relación entre Shakespeare y la “dama oscura”. Algunos están encaminados a defender y enaltecer su aspecto físico, su morenez y pelo oscuro, frente a supuestas críticas. En otros (131) la dama es retratada como tiránica, o bien se le reprocha infidelidad (133-134). Los sonetos 135, 136 y 143 contienen juegos de palabras con el diminutivo del nombre del autor, Will, que en inglés es sinónimo de voluntad.