martes, 13 de septiembre de 2011

Soneto CXXXI: tú no eres negra más que en tus actos

El tema se empieza a complicar: parece ser que la amada tiene un modo de proceder oscuro, a los ojos del poeta. También la define como tiránica. Sigue igualmente dándole vueltas al tema de que su belleza no es convencional.

                      Soneto CXXXI
Tú eres tan tiránica,  al actuar de esta manera,
como aquellas a cuya belleza vuelve orgullosamente crueles:
porque bien sabes que para mi querido corazón enamorado
tu eres la joya más preciada y hermosa.
Sin embargo, a decir verdad,  algunos al contemplarte comentan
que tu rostro no tiene el poder de hacer lamentarse al amor:
no seré yo tan audaz para afirmar que se equivocan,
aunque en mi fuero interno lo jure,
y  para asegurarme de no jurar en falso,
mil lamentos me afloran sólo con pensar en tu rostro.
Todos ellos, uno tras otro prestan testimonio
de que tu negrura es a mi juicio lo más bello.
Tú no eres negra más que en tus actos
y de allí, pienso yo, que procede la calumnia. 

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