miércoles, 7 de septiembre de 2011

Soneto CXXVII: la Dama Oscura

Suenan los clarines y cambiamos de tercio: Skakespeare deja atrás al joven y comienza la serie de sonetos dedicada a la Dama Oscura (Dark Lady), que se extiende casi hasta el final de la colección. Esta dama es tan misteriosa como el joven, aunque los expertos presentan varias candidatas que resumo a continuación:

  • Mary Fitton, una dama de compañía de Isabel I (poco probable dado que Shakespeare no tenía la categoría social para tratar a cortesanas).
  • Emilia Bassano Lanier, la hija de un músico veneciano de la corte.
  • Lucy Morgan, abadesa de Clerkenwell y cortesana.
  • La mujer de John Davenant, vinatero en la Crown Tavern de Oxford, cuyo hijo William decía ser hijo ilegítimo de Shakespeare.
  • La mujer de John Florio, el secretario italiano del Earl of Southampton.
  • Un personaje de ficción creado para desplegar un alarde de técnica literaria.

En este primer poema el poeta se dedica a defender la belleza de la mujer morena, lo que nos hace pensar que la Dama Oscura debía ser una belleza de tipo mediterráneo que se salía de los cánones de estética de la corte inglesa de la época, más centrados en la palidez de tez, en los ojos claros y el cabello rubio o pelirrojo.


                  Soneto CXXVII
En la antigüedad lo negro no se consideraba bello,
y aunque lo fuera, no llevaba el nombre de la belleza,
pero ahora, lo negro de la belleza es heredero
y la belleza es difamada por una vergüenza bastarda:
pues desde que cada mano ha asumido el poder de la Naturaleza
de embellecer el alma con el falso rostro prestado del Arte,
la dulce belleza ha perdido su nombre y su sagrado emparrado,
habiendo sido profanada, si es que no vive en la ignominia.
Es por ello que los ojos de mi dama son negros como el cuervo,
sus ojos tan conjuntados que parece que guardan el luto
por esos que, no habiendo nacido hermosos, no carecen de belleza,
calumniando la creación con una falsa apariencia:
tanto lamento expresan asemejando su pena
que todas las lenguas dicen que así debería ser la belleza.

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