jueves, 1 de septiembre de 2011

Soneto CXXIII: Tiempo, no podrás presumir de que yo he cambiado

El amor del poeta por el joven es tan fuerte que sobrevive al ataque del tiempo y a las vicisitudes políticas. Esto último puede hacer referencia a la coronación de Jacobo I en 1604, lo que nos permitiría fechar este soneto.

                   Soneto CXXIII
No, Tiempo, no podrás presumir de que yo he cambiado:
tus pirámides erigidas con poder renovado
no son para mí nada nuevo, nada extraño;
no son sino vestidos de una antigua visión.
Nuestro tiempo es breve y por ello admiramos
aquello que nos muestras y que es viejo,
y preferimos creerlo nacer a nuestro deseo
que pensar que hemos oído hablar de ello antes.
Te desafío a ti y a tus registros
y no me cuestiono ni el presente ni el pasado
porque tus registros y lo que vemos mienten,
ya que son exaltados o minimizados por tu veloz cadencia.
Esto prometo y esto es lo que siempre será:
seré fiel, a pesar de ti y de tu guadaña. 

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