martes, 31 de mayo de 2011

Soneto XCIX: dónde robaste lo dulce de tu aroma, si no es del aliento de mi amado

Interesante este poema dedicado al robo por parte del mundo vegetal. Parece ser que todas las flores han robado alguna virtud o cualidad física del joven (color, cabello, aroma, aliento...) y el poeta las reprende por ello. La naturaleza usurpa sus bondades. 

Existe una teoría numerológica que afirma que este soneto hace alusión al año 1599, como el 104 se refiere a 1604. Prueba de ello es que es el único de la serie que tiene 15 versos en vez de 14, la longitud habitual del soneto. Aunque sea mera elucubración, en 1599 William Jaggard publicó una antología de poesía, "The Passionate Pilgrim", que incluía dos sonetos de nuestro amigo, el 138 y el 144, añadidos sin permiso del autor. Tendría lógica asociar el simbolismo numérico con el tema del soneto, que es el robo. Quién sabe...

                       Soneto XCIX
A la prematura violeta reprendo de esta manera:
dulce ladrona, ¿dónde robaste lo dulce de tu aroma,
si no es del aliento de mi amado? El orgullo morado
cuyo colorido habita en tu suave mejilla
lo has teñido ampliamente en las venas de mi amado.
Al lirio condeno por tu mano,
y a los capullos de mejorana que han robado tu cabello;
las rosas temerosas se erigen sobre espinas,
una ruborizándose de culpa, otra blanca de desesperación,
una tercera, ni roja ni blanca, ha robado de las dos
y a su hurto le ha añadido el apropiarse de tu aliento;
pero, por su robo, en pleno orgullo de su crecimiento,
un cancro vengativo la ha devorado hasta la muerte.
Pude ver más flores, pero a ninguna
que, o el aroma o el color, no haya robado de ti.

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