lunes, 16 de mayo de 2011

Soneto XCI: tu amor es para mí mejor que la alta cuna

En un tono algo más relajado que el de los sonetos anteriores, el poeta establece su escala de valores en relación a la de sus contemporáneos: él no valora la buena ropa, ni los caballos, ni otras prebendas asociadas a la buena vida. El mayor placer lo obtiene de su relación con el joven y su desgracia sería que éste le pudiese apartar de su favor.

                              Soneto XCI
Algunos se jactan de su alta cuna, algunos de su habilidad,
algunos de su riqueza, algunos de su fortaleza física,
algunos de sus vestidos, aunque de tan novedosos sean malos,
algunos de sus halcones y sabuesos, algunos de su caballo;
y cada personalidad lleva asociada un placer
en el que encuentra gozo por encima de otros; 
pero éstos en particular no se ajustan a mí,
a todos ellos los mejoro con uno muy superior.
Tu amor es para mí mejor que la alta cuna,
más rico que la opulencia, más orgulloso que los vestidos,
es más placentero que los halcones y los caballos,
y teniéndote a ti, de todo orgullo humano me jacto:
sólo puedo ser desgraciado en esto, que tu puedas
llevártelo todo, y convertirme en el ser más desgraciado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario