miércoles, 11 de mayo de 2011

Soneto LXXXIX: estrangularé nuestra relación y me comportaré como un extraño

El poeta se humilla aún más y reconoce un posible final a la relación. Vuelve  a aparecer el tono masoquista que Shakespeare utiliza para hundirse ante el joven y aceptar su desprecio por amor. Sublime.

                      Soneto LXXXIX
Supongamos que me vayas a abandonar por alguna falta
y yo ampliaré con algún comentario dicha ofensa:
si haces alusión a mi discapacidad, inmediatamente cojearía,
sin siquiera defenderme de tus argumentos.
Tú no puedes, amor, deshonrarme tanto como yo mismo,
para tener una excusa para cambiarme por otro,
ya que yo mismo me deshonraré, al conocer tu deseo,
estrangularé nuestra relación y me comportaré como un extraño;
me ausentaré de tus paseos y en mi lengua
no volverá a residir tu dulce y amado nombre,
a no ser que sea tan profano que me equivoque
y, casualmente, mencione nuestra antigua relación.
Por ti, contra mí mismo prometo combatir
pues nunca debo amar a aquel al que tú odias.  

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