viernes, 15 de abril de 2011

Soneto LXXVII: las hojas vacantes albergarán la impresión de tu mente

En un tono marcadamente menos trágico que los sonetos de la serie precedente, el poeta le recomienda al joven que escriba sus ideas y sentimientos como forma de conocerse a sí mismo y mejorar como persona. A pesar de las alusiones a la muerte, no creo que el tono de este poema aluda, como en ocasiones anteriores, a la supervivencia a través de una obra inmortal. Se conoce que Shakespeare no le veía al joven dotes literarias suficientes, digo yo (no todo el mundo vale para todo). Por cierto, con éste hemos llegado al ecuador de los sonetos de Will.

                   Soneto LXXVII
Tu espejo te mostrará cómo viste tu belleza,
tu esfera cómo se consumen tus preciosos minutos;
las hojas vacantes albergarán la impresión de tu mente,
y de este libro podrás saborear esta enseñanza:
las arrugas que tu espejo sinceramente mostrará
traerán a tu memoria las fauces de los sepulcros;
tú, por el movimiento sigiloso en tu esfera, conocerás
el avance ladrón del Tiempo hacia la eternidad.
Cualquier cosa que tu memoria no pueda retener,
encomiéndaselo a estos papeles en blanco y descubrirás
que esos retoños de tu cerebro son cuidados,
para que tengas un nuevo conocimiento de tu mente.
Estas tareas, siempre que vuelvas a mirar lo escrito,
te serán útiles y enriquecerán el libro sobremanera.

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