jueves, 14 de abril de 2011

Soneto LXXVI: por qué está mi verso tan estéril de ornamentación

Shakespeare se cuestiona en este caso la falta de innovación en su obra poética, el porqué de no abrazar las modas literarias de la época (a pesar de que estaba inmerso en la moda del soneto isabelino), y llega  a la conclusión de que siempre toca el mismo tema en sus escritos, el joven y su amor hacia él, intentando vestir su pasión con nuevas palabras ("So all my best is dressing old words new").

                           Soneto LXXVI
¿Por qué está mi verso tan estéril de ornamentación,
tan lejos de la variedad y de la rápida innovación?
¿Por qué no miro alrededor, hacia estos tiempos,
en pos de nuevos métodos descubiertos y raras composiciones?
¿Por qué sigo escribiendo de una forma, siempre lo mismo,
y reduzco la inventiva a un atuendo harto conocido,
de forma que prácticamente cada palabra denuncia mi nombre,
delatando su origen y de dónde procede?
Oh, has de saber, dulce amor, que siempre escribo sobre ti,
y que tú y el amor continuáis siendo mi tema;
así que, lo mejor que hago es vestir como nuevas viejas palabras,
invirtiendo de nuevo lo que ya ha sido invertido:
porque tal y como el sol es diariamente nuevo y viejo,
así es mi amor, que siempre relata lo ya relatado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario