jueves, 10 de marzo de 2011

Soneto LVII: siendo tu esclavo qué podría hacer sino servirte

Connotaciones masoquistas tiene este soneto; Shakespeare se humilla ante un amante que le ignora y le abandona y se muestra fiel a pesar de todo, justificando su insignificancia ante la grandeza del joven y describiéndose como un esclavo suyo. Pero el poema podría tener otra lectura, que sea una reacción de rebelde amargura y un desquite irónico ante una ofensa sufrida por el poeta.

                         Soneto LVII
Siendo tu esclavo, ¿que podría hacer sino servirte
en el tiempo y las horas de tu deseo?
No dispongo de un tiempo precioso que gastar,
ni servicios que prestar, hasta que tú lo requieras,
ni osaré criticar el tiempo sin límite del mundo,
mientras, mi soberano, yo escruto el reloj por ti,
ni pienso en la amargura de la agria ausencia,
cuando has despachado a tu sirviente con un adiós definitivo;
ni me atrevo a cuestionar con mi celoso pensamiento
dónde te encontrarás, o tus asuntos imaginar,
sino, como un triste esclavo, me quedo y no pienso,
salvo, allá donde estés, lo felices que les harás.
Tan absolutamente loco es el amor que, por devoción a ti,
a pesar de lo que hagas, nunca pensará mal.



5 comentarios:

  1. me encanta este soneto lo pasan en la pelicula de aventuranlan

    siendo tu esclavo
    que podria hacer yo
    sino complacerte siempre
    en el momento de tus deseos.

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  2. Justo la vi ayer, jajaja

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