miércoles, 9 de marzo de 2011

LVI: deja que este triste interludio como el océano sea

Otro soneto sobre la separación física (o sentimental, no sabemos), en un tono muy cariñoso y melancólico. Se insta al joven a que renueve energías de amor,  y se establecen comparaciones con las costas separadas por el mar o con el invierno, que acelera el deseo de la venida del verano (As call it winter, which being full of care, Makes summer's welcome, thrice more wished, more rare), para simbolizar la distancia entre los amantes.

                                       Soneto LVI
Dulce amor, renueva tu energía: que no se diga
que el filo de tu apetito puede ser embotado,
el que hasta ahora es calmado con alimento,
y que mañana deba ser afilado hasta su fuerza anterior:
así que, amor, se tú mismo, aunque hoy llenes
tus ojos hambrientos, hasta que parpadean de plenitud,
mañana mira de nuevo y no masacres
el espíritu del amor con una frialdad perpetua.
Deja que este triste interludio como el océano sea,
que parte la costa, donde dos recién comprometidos
acuden a diario a las orillas, y que cuando ven
el retorno del amado, la vista más gloriosa es;
o llámale invierno, en donde, al haber mayor tribulación,
aumenta el deseo de la venida del verano, y la hace más valiosa.


No hay comentarios:

Publicar un comentario