martes, 22 de febrero de 2011

Soneto XLVIII: quedas expuesto como presa

Shakespeare se lamenta de la vulnerabilidad que le confiere el estar alejado de su amado. Es un poema desconsolado en el que expresa su temor de que en su ausencia cualquier "vulgar ladrón" se lleve el corazón del joven.

                  Soneto XLVIII
¡Cuán cuidadoso fui, cuando emprendí mi camino,
cada posesión guardada bajo los más seguros barrotes;
destinadas a mi uso, para no ser utilizadas
por las manos de la falsedad, tenidas en lugar seguro!
Pero tú, frente a quien mis joyas son menudencias,
mi más preciado bienestar, ahora mi mayor desconsuelo,
tú, el más querido, y mi única preocupación,
quedas expuesto como presa a cualquier vulgar ladrón.
A ti no te he encerrado en ningún arcón,
excepto cuando no estás, en que yo te siento presente
dentro del suave abrazo de mi corazón,
desde donde puedes ir y venir a placer;
y aun allí me serás robado, me temo,
porque la verdad tórnase ladrona ante tan deseado premio.     

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