viernes, 18 de febrero de 2011

Soneto XLVI: ojo y corazón en mortal contienda

Los sonetos 46 y 47 tratan la guerra declarada entre el ojo y el corazón del poeta por la posesión del amado. Tras la guerra abierta del 46, parece que alcanzan un pacto en el 47.

                       Soneto XLVI
Mi ojo y mi corazón se enfrentan en mortal contienda,
acerca de cómo repartir el botín de tu visión;
mi ojo a mi corazón la visión de tu figura prohibiría,
mi corazón a mi ojo impediría el ejercicio de tal derecho.
Mi corazón alega que debes residir en él,
(un armario nunca atravesado por cristalinos ojos),
pero la defensa desestima dicha alegación,
y se jacta de albergar tu bella apariencia.
Para  decidir esta causa es convocado
un jurado de pensamientos, todos arrendatarios del corazón;
y a través de su veredicto queda determinada
la porción del claro ojo, y la parte del querido corazón:
se resuelve así: lo adeudado a mi ojo es tu apariencia,
y el derecho de mi corazón es tu interno amor de corazón.



No hay comentarios:

Publicar un comentario