jueves, 30 de diciembre de 2010

Soneto XVII: los versos mienten

Cerramos el año con el último soneto sobre la necesidad de procreación. El poeta le dice al joven que si no tiene hijos que den fe de su belleza, nadie en el futuro creerá las descripciones que de la misma hacen los sonetos, pues lo considerarán una exageración del autor.

Feliz año nuevo a los cuatro o cinco que leeis este blog. :-)

                                    Soneto XVII

¿Quién creerá mis versos en tiempos venideros,
aun si plasmasen tus más altas cualidades?
Aunque, el Cielo lo sabe, no son más que una tumba
que oculta tu vida, y no muestra ni la mitad de tus partes.
Si pudiese describir la belleza de tus ojos,
y en frescos versos enumerar todas tus gracias,
en épocas futuras dirían, “Este poeta miente;
pinceladas tan divinas jamás dibujaron rostros terrenales”.
Así mis papeles, amarillentos por su edad,
serán objeto de burla, como los viejos charlatanes,
y tu fiel reconocimiento tachado de locura de poeta,
y el verso exagerado de un cántico arcaico:
pero si viviese algún retoño tuyo entonces,
vivirías dos veces, en él y en mis rimas. 

 

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