lunes, 27 de diciembre de 2010

Soneto XV: inmortal a través del verso

En este soneto Shakespeare introduce por primera vez un tema que será recurrente en el ciclo: a través de los versos del poeta el joven será inmortal a pesar del pasó del tiempo y la decadencia pues siempre vivirá joven retratado en el soneto ("mientras él te vacía de savia yo te injerto de nuevo") Esta afirmación representa un gran ejercicio de vanidad por parte de William Shakespeare dado que supone (y no se equivocó) que sus poemas pasarán a la historia de la literatura, siendo recordados siglo tras siglo. Su actitud nos podría llevar a suponer que toda esta colección de sonetos no es más que un ejercicio de técnica con la pluma sin relación con un amor real (ver la pestaña "Acerca de los sonetos").

Por lo demás, en este caso equipara la vida humana con la vegetal, en cuanto a que ambas sufren el marchitar en la decadencia, e introduce el recurso de la literatura clásica de la personificación del Tiempo.

                                Soneto XV
Cuando considero que todo lo que crece
únicamente mantiene la perfección un breve instante;
que este inmenso escenario tan sólo representa farsas,
sobre las que las estrellas ejercen su secreta influencia;
cuando veo que los hombres se reproducen como las plantas,
e incluso son animados y castigados por el mismo cielo,
con savia joven se jactan, para luego marchitarse en un punto,
y enterrar en el olvido su momento de esplendor;
entonces el concebir esta efímera estancia en el mundo
te enriquece en tu juventud ante mis ojos,
mientras el Tiempo manirroto discute con la Decadencia,
para transformar tus días de juventud en tiznada noche;
y, todos luchamos contra con el Tiempo, por amor a ti,
y mientras él te vacía de savia, yo te injerto de nuevo.

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