viernes, 17 de diciembre de 2010

Soneto X: primera declaración velada de amor

Hasta ahora los sonetos precedentes parecían sanos consejos de una persona madura a un joven en torno al matrimonio y la descendencia. A partir del X, Shakespeare hace manifiesto su amor por el joven ("for love of me") y la postura del narrador queda abiertamente comprometida en los avatares de su joven amigo. No existe una declaración explícita de amor pero se aportan pistas de que existe "algo", un afecto mutuo que puede condicionar al joven a hacer lo que le pide el poeta. Y a partir de aquí el tono de pasión sube...

                                    Soneto X
¡Avergüénzate! Niega que amas a alguien,
tú que te comportas con imprevisión,
reconozcamos, si quieres, que eres amado por muchos,
pero que tú no amas a nadie resulta más que evidente;
porque sufres tal posesión de un odio asesino,
que no dudas en conspirar contra ti,
persiguiendo la ruina de tan hermosa techumbre,
cuando repararla debería ser tu principal deseo.
¡Oh, cambia tu postura, para que yo pueda cambiar de opinión!
¿Debe recibir el odio más bello albergue que el tierno amor?
Se, de acuerdo con tu imagen, elegante y amable,
o hacia ti, por lo menos, muestra generosidad:
haz otro ser de ti, por amor hacia mí,  
de forma que la belleza sobreviva en él o en ti.

2 comentarios:

  1. No serán luchas internas del autor....., se me ocurre. Parece que podría reprocharse así mismo su incapacidad para querer y lo dificil que le resulta dar el paso de tener hijos con una mujer a la que no ama ......

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  2. No creo María. De hecho vivía en Londres y solamente iba una o dos veces al año a su pueblo, Sratford, le hacía un hijo a su mujer Anne, y se volvía para la city.

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